martes, 25 de noviembre de 2008

Implicaciones de la victoria de Obama

El senador Barack Obama ha ganado con claridad las elecciones en Estados Unidos, despertando el entusiasmo de millones de personas, no sólo en aquel país sino en todo el mundo. Parece claro que la base electoral que sustenta su triunfo está constituida por los sectores más explotados y discriminados de la sociedad norteamericana: las llamadas “minorías”, los afrodescendientes, los inmigrantes hispanos y los blancos pobres, la clase obrera, víctimas de la crisis capitalista.
Por supuesto, como todo fenómeno político y social, la victoria de Obama tiene dos caras: por un lado, las expectativas que despertó su candidatura en millones de oprimidos, que lo han convertido en su instrumento “para el cambio” al que aspiran; por otro, la esencia conservadora del stablishment y del aparato del partido que lo lleva al poder.
A riesgo de perder la perspectiva en un análisis antidialéctico, no puede ignorarse ninguna de ambas facetas. Enfatizar sólo la primera y olvidar la segunda, nos conduciría a crearnos falsas ilusiones sobre lo que sucederá con la política norteamericana a partir de ahora, y en los límites reales del “cambio” con que se manejará el presidente electo. Hacer lo contrario, es decir, olvidar el factor de las masas, su acción (el voto a Obama) y sus expectativas, conduce a un error sectario que desprecia el nivel de conciencia con sus avances y limitaciones.
Para leer el artículo completo hacé click en: http://www.reagrupamerica.org/infos.php?art=101