miércoles, 15 de octubre de 2008

No al pago de la deuda

Escribe Vilma Ripoll Dirigente del MST

Los funcionarios dicen que la inflación anual es del 9%. Ahora afirman que podría desacelerarse la suba de precios. Es imposible creerles. Los datos brindados por el Indec, publicita-dos por Cristina y manipulados por Moreno, son falsos. La mayoría de las mediciones extraoficiales estiman una inflación que oscila entre el 21 y el 28% anual.
La realidad es muy distinta a la que pintan las autoridades. Las familias obreras y populares la sufrimos con cada ida al supermercado. La verdad esquiva las mentiras de los Kirchner y golpea con crudeza a millones de pobres y desocupados que cobran unos pocos pesos de plan social. No hay estadística trucha que pueda ocultar el mal momento que vivimos, y que va a empeorar con la crisis económica mundial.
Hay un agujero de ozono en el bolsillo de los trabajadores. A los docentes no les alcanza el sueldo, por eso luchan con decisión. A los estatales, a los municipales, a los judiciales, a los médicos y enfermeros, a los obreros, a los choferes, a los ferroviarios… a todos los que trabajamos tampoco nos alcanza.
Lo que pasa es tan grave que en las fábricas, oficinas, escuelas y en todos lados crece la presión para luchar por aumento. Tan es así que el SMATA pide el 65% de incremento. Para evitar la exigencia de reapertura de paritarias, Moyano, fiel sirviente del gobierno, estuvo negociando un pago de 500 pesos por única vez a fin de año, pero parece que la gestión terminó en el frezzer.
Plata para aumentos salariales hay. El problema es que las patronales no quieren darlos y los Kirchner usan el dinero del Estado para pagarle deudas externas fraudulentas a los usureros y especuladores internacionales, para ayudar a Bush y a los Estados Unidos en su crisis financiera y para la ejecución de proyectos faraónicos, que son negociados.
Los K son tan mentirosos como los gobiernos anteriores. Cuando le pagaron millones de dólares al FMI dijeron que se terminaba el problema de la deuda. Pero resulta que ahora quieren negociar con los bonistas (holdouts) 20.000 millones de dólares, en acuerdo con los bancos Barclays, Citibank y Deutsche Bank. Y al Club de París quieren girarle casi 7.000 millones de dólares, con el FMI exigiendo una negociación previa con ellos para dar el visto bueno. Esos compromisos los van a afrontar contrayendo más deuda usuraria. Se estima que para el 2009 necesitan préstamos por 2.500 millones de dólares. La deuda externa llegaría a los 200 mil millones de dólares. Como si todo esto fuera poco, el presupuesto que pretenden hacer aprobar en el Congreso destina millones de pesos para el Tren Bala.
El modelo económico kirchne-rista es un despropósito y está agotado. Es necesario aplicar un plan de emergencia, para que la crisis la paguen los ricos, las patronales y los organismos usurarios internacionales.
La primera medida debe ser dejar de pagar la deuda externa. Solo con la plata que le quieren dar al Club de París se podría aumentar en 700 pesos los sueldos de los 800 mil docentes de todo el país por más de tres años. Se necesita un aumento salarial generalizado que, como mínimo, alcance para cubrir el costo de la canasta familiar que llega a los 3.600 pesos, cifra que debe ser automáticamente reajustable ante cada avance de la inflación. Las grandes ganancias de las patronales acumuladas durante años dan un amplio margen para otorgar los aumentos.
El dinero generado con el esfuerzo de los trabajadores y del pueblo debe ser destinado a aumentos salariales, de planes sociales, de jubilaciones y pensiones, a obras en salud, educación y a la satisfacción de las necesidades más urgentes. Tenemos que apoyar los reclamos docentes e impulsar una gran lucha nacional contra el pago de la deuda y por aumento salarial, como primeras medidas de un plan económico de emergencia.