viernes, 26 de septiembre de 2008

Presupuesto nacional 2009 - La gran estafa

No hablamos de la película, sino del proyecto de Presupuesto que Cristina mandó al Congreso. Ahí se establecen las principales directivas económicas del país para el 2009: de dónde sacará la plata el Estado y en qué la gastará. Por eso afecta directamente nuestra vida.
El nuevo Presupuesto K no resuelve las principales necesidades sociales, pero sí destina millones a pagar la deuda externa, a subsidiar a las privatizadas y a perdonarles impuestos. Como todos los presupuestos, además de malo esconde varias trampas, empezando por los perversos superpoderes.

Escribe Vilma Ripoll, dirigente del MST

En su prólogo al proyecto, la presidenta y su ministro de Economía dicen que su objetivo es “la inclusión de todos los ciudadanos, una distribución equitativa del ingreso y la elevación de la calidad de vida de la población…” ¡Es un verso más grande que las cifras del INDEC! Con el Presupuesto 2009 no habrá nada de lo que se promete, sino más concentración económica y más desigualdad social.

Estafa 1. Los superpoderes

Según la Ley de Administración Financiera (Nº 24.156, art. 37), el Congreso debe decidir todo sobre el presupuesto. Pero esta facultad legislativa ya venía siendo avasallada por el Poder Ejecutivo con dos maniobras antidemocráticas: los decretos de necesidad y urgencia (DNU), y la inclusión de superpoderes transitorios cada año. Así sigue pasando en varias provincias. En la Ciudad de Buenos Aires, por caso, hace ya varios años que los presupuestos incluyen un artículo que le permite al Ejecutivo reasignar hasta el 5% de las partidas.
En agosto de 2006, por orden del presidente Néstor Kirchner, el Congreso reformó la Ley 24.156 y estableció los superpoderes permanentes. Fue una delegación de facultades anticonstitucional. Desde entonces, el Jefe de Gabinete, sin autorización del Congreso, puede desviar fondos de un rubro a otro y sin tope.
En realidad, sólo mediante un mecanismo participativo y democrático el presupuesto podría reflejar las necesidades sociales. Pero si ya en manos de los diputados y senadores era malo, con los superpoderes eternos se volvió papel mojado. El Congreso podrá debatir y votar el Presupuesto que quiera, pero al final decide todo el Poder Ejecutivo. En los artículos 8, 9 y 10 Cristina ratifica esos poderes, que son una monumental estafa política y económica al pueblo. Como el próximo es un año electoral, los K pretenden disponer más libremente que nunca de los dineros públicos.
La oposición parlamentaria y las entidades del campo critican. Lo mismo hizo Cobos y hasta el diputado kirchnerista que presidía la Comisión de Presupuesto renunció a ese cargo. ¡Esos nefastos superpoderes deberían ser eliminados ya mismo!

Estafa 2. Esconden plata


El gobierno oculta ingresos o, dicho técnicamente, subestima los recursos. ¿Qué significa? En el Presupuesto dice que en el 2009 la economía crecerá un 4%, pero se estima que será alrededor de un 6% real. Al mismo tiempo prevé que habrá una inflación anual del 8%, cuando en realidad rondará el triple.
De este modo, como el crecimiento y la inflación reales serán mayores a las cifras truchas que aparecen en el Presupuesto oficial, el gobierno de Cristina va a recaudar bastante más de lo que reconoce. En pesos, se embolsará más de 15.000 millones. Para tener idea de la magnitud de esa plata que esconden digamos que, a un costo de 50.000 pesos cada una, se podrían construir 300.000 viviendas populares en un solo año.

Estafa 3. Nosotros ponemos

El Estado tiene dos grandes fuentes de ingresos: los impuestos y las contribuciones sociales (ver infografía).
De todos los impuestos, el que más aporta es el más injusto y regresivo: el Impuesto al Valor Agregado. Lo pagamos todos por igual y los consumidores finales no podemos eludirlo ni evadirlo, como sí pueden hacer las empresas. El segundo impuesto es Ganancias, parte del cual también lo pagamos los trabajadores de nuestros sueldos, y año a año hay que estar peleando para que suban el mínimo no imponible. El tercer ítem en la recaudación fiscal son los derechos de exportación, entre ellos las retenciones que pagan los pequeños productores del campo. También el pueblo aporta en otros impuestos: al cheque, al combustible, al tabaco y el monotributo. El segundo rubro, las contribuciones sociales, en su mayor parte provienen de los aportes de los asalariados y los autónomos al sistema previsional.
De los ingresos, además, se restan las exenciones impositivas y regímenes de promoción, llamados gastos tributarios. Son 23.813 millones. Por ejemplo no pagan Ganancias los intereses de los bonos y de los depósitos bancarios ni la compra-venta de acciones, o sea la renta financiera. Y en varias zonas geográficas rige una reducción de los aportes patronales.
Esta es la tercera estafa del Presupuesto: sea en impuestos o en seguridad social, los que más aportamos somos los trabajadores y los sectores populares. Y los que se benefician con ventajas fiscales son los empresarios, la burguesía. Para comparar con la miseria que pagan los ricos, el Impuesto a los Bienes Personales -a la riqueza- apenas genera 3.742 millones al año: ¡24 veces menos que el IVA!

Estafa 4. Se la llevan otros

La cuarta estafa es la distribución de los gastos. Después de la seguridad social (jubilaciones, pensiones y salario familiar), la prioridad es la deuda externa. El Presupuesto K 2009 destina 24.618 millones, casi el 11% del total, a cumplir con los acreedores internacionales: ayer el FMI, hoy el Club de París y mañana los bonistas, como anunció Cristina.
Como el gobierno quiere usar más reservas del Banco Central y del Banco Nación para pagar esa deuda ilegítima, el Presupuesto en sus artículos 72 y 74 prevé reformar las cartas orgánicas de ambos bancos oficiales. Como los adelantos que el BCRA puede prestar tienen tope, los sacarían. Y como el Nación sólo puede prestarle al Estado si hay una garantía especial de la Secretaría de Hacienda, anularían esa condición.
Pero pagar y pagar no implica “desendeudarnos”, como mienten los Kirchner. El negocio de los usureros es que les sigamos debiendo y pagando intereses. Aun después del pago al Fondo, el Presupuesto reconoce que a fines de 2007 la deuda externa era de 144.729 millones de dólares.
Junto a los bancos, otros favorecidos por el Presupuesto son los empresarios privados que cobran cuantiosos subsidios del Estado.
En cambio todos los rubros sociales, empezando por los sueldos de los estatales nacionales, son absolutamente insuficientes. Mientras los salarios docentes siguen hundidos y las Universidades estatales se caen a pedazos, a Educación, Ciencia y Técnica le asignan un 8%. Mientras los hospitales públicos carecen de lo imprescindible, a Salud le destinan apenas un 4%. Y mientras sigue habiendo millones de desocupados y subocupados, para Trabajo va un mísero 1% del total. Es vergonzoso: ¡1% para Trabajo y 11% para la deuda!
También es injusta la distribución de la Coparticipación Federal, donde la Nación se queda con el grueso de la recaudación en desmedro de las provincias y municipios. La más perjudicada es la Provincia de Buenos Aires.
Los gastos, por supuesto, incluyen el presupuesto de la Policía Federal y las Fuerzas Armadas y de Seguridad que el gobierno utiliza para reprimir las luchas sociales. Como dato, el rubro que más crece en relación al presupuesto anterior es el de la SIDE: 484.5 millones.

Estafa 5. No cumplen


Además de desviar fondos con los superpoderes, después que el Congreso vota la Ley de Presupuesto hay otra trampa que el gobierno hace: no cumplirlo. O sea, gastar menos o nada de lo que se estableció. Técnicamente se le dice subejecutar. Esto pasa con los planes de viviendas, la construcción o reparación de escuelas u hospitales, y tantas otras obras públicas anunciadas que nunca se llevan a cabo y la plata se pierde en el camino...
En resumen, bien lejos de las promesas políticas, el Presupuesto K 2009 es una estafa completa por donde lo miremos.