viernes, 26 de septiembre de 2008

Todos con el heroico pueblo boliviano

Luego de obtener un rotundo 67% en el referéndum, el gobierno de Evo Morales enfrentó el más duro contragolpe de la derecha reaccionaria y el imperialismo. La derecha inició una violenta toma de las sedes del gobierno nacional en los estados del oriente y se declaró en rebeldía, provocando la masacre de Pando del 11 de septiembre, donde fueron asesinados salvajemente 30 campesinos y aún permanecen desaparecidos cerca de 100. El imperialismo mueve los hilos detrás de la escena. Para estar a la altura de las circunstancias los gobiernos latinoamericanos deberían haber expulsado a los embajadores yanquis en sus respectivos países, como hicieron Evo y Chávez, pero no lo hicieron. Más que nunca hay que estar al lado de nuestro pueblo hermano.

Con el apoyo que los golpistas de toda calaña han recibido del imperialismo yanqui, la derecha boliviana, fascista hasta la médula, es decir una burguesía como cualquier otra que se ve desplazada del reparto de las ganancias de los hidrocarburos, tomó la iniciativa luego de su aplastante derrota a nivel nacional en las elecciones revocatorias de agosto pasado. Desesperados porque ven que la nueva Constitución Nacional cancela sus privilegios del pasado y viendo que poco tiempo les quedaba para revertir esa situación, se lanzaron en una feroz contraofensiva para debilitar el gobierno de Evo Morales con el uso de la fuerza reclamando la devolución de la renta petrolera y la autonomía respecto del Estado central. Primero convocaron para el 20 de agosto, aniversario 37 del golpe del General Banzer, a un paro general contra el gobierno que fracasó. “Desde la madrugada, Santa Cruz de la Sierra fue ocupada por activistas de la Unión Juvenil Cruceñista, quienes ocuparon los puntos neurálgicos de la ciudad armados con palos y escudos. Los audaces que se animaron a desafiar la medida de fuerza terminaron observando impotentes como los parabrisas de sus coches eran destrozados a palos y sus llantas pinchadas” Clarín, 20/08/2008. 
Luego, ya en setiembre, la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), verdaderas camisas negras a lo Mussolini, desencadenaron el terror entre la población, sobre todo en aquellos barrios donde Evo Morales tiene más apoyo. Tal es el caso del Barrio Plan 3.000, cuyos accesos estaban bloqueados por las bandas fascistas de la UJC que apaleaban a todo vecino que saliera a la calle. Otras bandas similares tomaron varios gasoductos, provocando un corte en el suministro de gas, parte del cual se exporta a Brasil y la Argentina. Tan claro como la cola que un cometa deja a su paso, una masacre se avecinaba como siguiente paso de la burguesía fascista. 

La masacre de Pando 

Ante la provocación golpista el pueblo no espero directivas ni consignas, sus organizaciones comenzaron a movilizarse contra los reductos fascistas. Estos son básicamente las ciudades capitales de las 5 regiones, ya que en el campo los prefectos de la «media luna» también habían perdido en el referéndum revocatorio. La capital de la norteña prefectura de Pando, Cobija, fue escenario de una de las más terribles masacres que la historia perpetuará en la memoria del pueblo latinoamericano. Una movilización campesina que se dirigía a Cobija fue interceptada por sicarios a las ordenes del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández. Primero abrieron zanjas para que no puedan pasar los vehículos de los campesinos, luego cuando pudieron pasar, la descarga de la metralla, aportada por bandas de narcotraficantes afines al prefecto hicieron el resto. No contentos con dejar un tendal de muertos en el suelo, iniciaron una persecución que desató el terror de los campesinos, muchos de los cuales se arrojaron al río y aún no se han encontrado sus cuerpos. “Rodrigo Medina Alipaz, uno de los sobrevivientes detalló que «A una señora con su hijito de cinco años la tomaron del cabello, y cuando ella pedía que no la maten le plantaron con un revólver en la cabeza. El niño lloraba y al niño lo cogieron y le plantaron un tiro y lo mataron.» Agencia informativa Pulsar, 16/11/2008. Masacre digna de las huestes del Hirgún o la Hagana sionista contra los palestinos o de los marines yanquis contra Falluja. ¡Allí está la marca del imperialismo y la voracidad capitalista! 

La reunión de la UNASUR 

La indignación que desencadenó la masacre de Pando solo hizo echar más leña al fuego de la crisis. Lejos de amedrentarse la clase trabajadora a través de la COB , las organizaciones campesinas, indígenas y populares reaccionaron con más movilización y prácticamente están sitiando las ciudades referentes del golpismo. El prefecto de Pando fue detenido y encarcelado en La Paz y Evo puso en su lugar a un prefecto militar. Urgidos por la justa reacción popular los presidentes de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) se reunieron con carácter de urgencia en Santiago de Chile. Si bien el gobierno de Evo expulsó al embajador yanqui por colaborar con el golpismo y otro tanto en solidaridad hizo Chávez con el embajador yanqui en Venezuela, la reunión de la UNASUR solo emitió una tibia declaración de apoyo a Evo y contra cualquier intento de golpe. Pero al mismo tiempo llamó a las partes a ponerse de acuerdo en una mesa de negociaciones, reconociendo de hecho derechos a la derecha golpista. La consecuencia de esto son las negociaciones que se están llevando a cabo en Cochabamba entre el gobierno y los 8 prefectos supervisadas por el secretario general de la OEA , José Miguel Insulza y el canciller de Chile. Esta mesa busca hacer perder con la negociación las conquistas que el pueblo boliviano consiguió con su movilización: la nacionalización de los hidrocarburos y la nueva constitución. 

Cristina con el imperialismo da la espalda al pueblo boliviano 

A tono con su política de no osar molestar al imperialismo, el gobierno argentino, cacarea para la tribuna y no toma ninguna medida concreta de apoyo al pueblo boliviano. No es solo la contraofensiva que el imperialismo lleva adelante en Bolivia, también son sus arteros planes desbaratados en Venezuela y su plan de relanzar la IV flota en los mares sudamericanos. El gobierno de Cristina, no hace como Venezuela que expulsó al embajador yanqui, ni toma medidas de nacionalización de los recursos energéticos como el petróleo, los trenes o la minería, lo cual ayudaría a profundizar el proceso en Bolivia y Latinoamérica o confiscar las cuentas bancarias o los negocios ligados a la oligarquía cruceña o del mismo imperialismo en el país. Al contrario, paga al contado al Club de París, les renegocia la deuda a los bonistas con el aval de bancos imperialistas y sigue adelante con el negociado del tren bala. Para los que aún creen que este gobierno tiene algo de popular solo reiteramos lo que decía Perón: “Mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar.”Y agregamos, en vez de posar para la tribuna hay que romper con el imperialismo. 

Una movilización inquebrantable 

Como decíamos antes, el movimiento campesino, indígena, obrero y popular boliviano no se queda de brazos cruzados. Desde que se puso en pie la mesa de negociaciones con los golpistas en Cochabamba, son centenares las organizaciones populares que se oponen a negociar con ellos. Son miles los campesinos que cercan a Santa Cruz, 20 mil según la Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB). La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), denunció que los cívicos y prefectos de la denominada «media luna» no quieren el diálogo, sino el enfrentamiento porque ya no demandan las autonomías, sino el rechazo total del proyecto de Constitución. La ejecutiva de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia, Leonilda Zurita, convocó a las mujeres del país a plegarse al bloqueo de caminos hacia la ciudad de Santa Cruz. También se moviliza la Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia (CSCB) hacia Santa Cruz. Desde el norte cruceño otros miles avanzan hacia Santa Cruz. Muchos sectores de la COB se rebelan contra el acuerdo de la dirigencia con el gobierno de Evo en torno a las negociaciones de Cochabamba. Miles en esa misma ciudad rodean la sede de las negociaciones haciendo sentir su clamor: ¡Abajo la derecha fascista! Los mineros también avanzaran hacia Santa Cruz, con dinamita si es necesario. Estos son algunos ejemplos de la poderosa movilización que se está gestando y que pretende este miércoles, a la salida de este número de Alternativa Socialista, llenar la plaza central de Santa Cruz. Cabe aclarar que, las Fuerzas Armadas de Bolivia rechazaron patrullar Santa Cruz para frenar a los campesinos que marchan hacia esa ciudad armados de fusiles, machetes, hondas y cartuchos de dinamita.
Por este motivo Evo Morales quería sacar un acuerdo por más precario que este fuese con los prefectos golpistas antes de viajar a la asamblea general de las Naciones Unidas. 

Todo el apoyo al pueblo boliviano para aplastar a la derecha golpista y al imperialismo 

En estos días se juega parte importante del proceso revolucionario que atraviesa nuestra Sudamérica. Apoyar al pueblo boliviano sin medias tintas no es solo apoyar el proceso revolucionario en ese país sino en todo el continente y además asestarle un duro golpe, otro más, al imperialismo yanqui. Esta es una obligación de todos los revolucionarios del continente y una tarea esencial para ser tomada por la clase trabajadora y los sectores populares de cada uno de nuestros países. En este sentido hay que hacer todo lo posible para facilitar las acciones del movimiento campesino, indígena, obrero y popular, otorgándole todo para su defensa y tomando medidas concretas políticas y económicas contra la oligarquía boliviana. Lejos de negociar con la derecha, como lamentablemente hace el gobierno de Evo, están dadas las condiciones y la relación de fuerzas para aplastarla. Es la mejor manera también de defender al gobierno de Evo ante cualquier intento de derrocamiento. Esto incluye que se hagan efectivas las promesas de Chávez de darle apoyo militar a Bolivia si se profundizan las acciones golpistas. Al mismo tiempo debemos impulsar todo tipo de nuevas acciones, marchas, manifestaciones y pronunciamientos amplios y unitarios de todas las organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles en apoyo al pueblo boliviano.

Fabio Marucci